Solista
Hay momentos en los que la música pide detenerse en una sola voz.
No para que destaque.
No para que se imponga.
Sino porque necesita nombre propio.
Por eso existe SOLISTA.
Un espacio sin entrevistas.
Sin perfil.
Sin biografías resumidas.
Solo un foco pequeño.
Y una voz.
Ella es la primera.
MI HERMANA
En mi familia nunca ha sido una opción mirar hacia otro lado.
Si algo se rompe, se recoge.
Si alguien cae, se levanta entre todos.
Si falta algo, alguien lo trae.
No es un lema.
Es una forma de estar
que ella interpreta como nadie.
En música, un solista no es el que suena más fuerte.
Es el que se atreve a exponerse.
El que se adelanta medio paso sin saber si la nota va a salir perfecta.
El que sostiene la mirada cuando todo queda en silencio.
Es presencia.
Sensibilidad sin armadura.
Arte sin escudo.
Ella es así.
A mi hermana nunca la he visto querer a medias.
Siempre lo hace en fortíssimo.
Sin sordina.
Es impulsiva.
Temperamental.
A veces tiene la cabeza en allegro
y los pies todavía decidiendo el compás.
Siente primero.
Ordena después.
Pero nunca finge el pulso.
Prefiere una entrada imperfecta
a una emoción domesticada.
Y eso, en cualquier obra viva,
vale más que una ejecución impecable.
Siempre se queda.
Se queda cuando la entrada no sale limpia.
Cuando alguien entra antes de tiempo.
Cuando el dedo cae en la cuerda equivocada.
Y eso también es virtuosismo.
El de no retirarse.
El de no soltar la pieza a la mitad.
Conmigo lo ha hecho siempre.
Me mira sin juicio,
sin competir,
sin condiciones.
No busca foco.
Lo ocupa cuando hace falta.
No compite por ser la melodía principal.
Responde cuando la obra se lo pide.
Tiene una expresividad que no sabe disimular.
Y una lealtad que no negocia.
Con mis hijos no interpreta un papel.
No calcula cuánto da.
Está.
Cuando hay ruido.
Cuando hay cansancio.
Cuando el día no tiene forma.
Y cuando los veo correr hacia ella,
reconozco la misma forma de estar
con la que yo he crecido.
Nosotras no llevamos cuentas.
Nos anteponemos sin contabilidad.
Nos buscamos en los días desafinados
y nos encontramos
sin tener que explicar la letra.
A veces de acuerdo.
A veces no.
Pero del mismo lado.
No todo el mundo tiene a alguien así de cerca.
Alguien que no se impresiona con tus aciertos
ni se asusta con tus errores.
Alguien que no necesita que seas brillante
para seguir creyendo en ti.
Eso cambia la manera de estar en el mundo
porque cuando sabes que hay alguien así detrás,
te atreves más.
Te equivocas sin tanto miedo.
Te sientes en casa.
Un abrazo en calderón.

Recibir esta newsletter de hoy ha sido una gran sorpresa, el mejor de los regalos. Al mismo tiempo me ha sumido en un mar de lágrimas, pero lágrimas de gratitud. Gracias por quererme con toda tu alma. La admiración que siento por ti no viene solo por ser tu hermana, también porque creo firmemente en tu valía en todo aquello que te propones y realizas. Mi hermana mayor, un ejemplo impecable para mí.
Me siento privilegiada por tenerte, por teneros.
Te quiere tu hermana perfectamente imperfecta.
Qué bonito, prima!! Seguid siempre tan juntitas y con tanto cariño una hacia la otra 🤗🤗 os quiero mucho ❤️❤️